Es ideal en pacientes que presentan arrugas pronunciadas de expresión facial en la frente, entrecejo y periorbitarias o pata de gallina, estos se benefician de la aplicación de la toxina botulínica llamada comercialmente Botox.
Es una sustancia que relaja suavemente los músculos que están produciendo estas arrugas, disminuyéndolas al máximo, dejando el rostro con expresión facial más juvenil, no requiere cirugía, pues se utilizan pequeñas inyecciones con agujas muy finas.
El Botox se recomienda para pacientes que aun no necesitan una cirugía facial o porque desean una solución más sencilla para su problema de arrugas.
Dura aproximadamente de 4 a 6 meses, al cabo de los cuales se puede reaplicar nuevamente una nueva dosis. Su aplicación se realiza en el consultorio sin necesidad de anestesia en una sola sesión de aproximadamente 20 minutos. El resultado se empezará apreciar en los 2 a 7 días siguientes.